En la mañana de Radio Televisión Vida pudimos estudiar la palabra Despotes en el Nuevo Testamento. Lejos de remitirnos a esa idea despiadada y egoísta de un gobernante déspota, se refiere a Dios Padre y Cristo, el Rey, como Dueño de nuestras vidas y máxima autoridad.
Aquellos que le llamaron Despotes estaban reconociendo su sometimiento voluntario al Señor, pues Él los redimió, comprándolos con la sangre de Jesús. Dicha rendición y entrega eleva nuestra vida de fe al nivel apostólico y de la iglesia perseguida en todos los tiempos. ¿Seremos capaces de reconocer a Jesús como nuestro Señor (Despotes), con todo lo que eso conlleva?
Comentarios
Publicar un comentario