Cuento: Y volver a empezar –¿Me dejas que te cuente una historia que conozco? Trata de dos hermanas que tan solo se llevaban un año. La menor era muy parecida a su hermana en apariencia: de cabello moreno; ojos grandes, negros e inquietos, que devoraban su mundo; nariz respingona; y, a sus doce años, brackets en una boca reducida al mínimo, en proporción a los ojos. Susana y Laura Elena no pasaban inadvertidas. Su estatura y delgadez las hacía foco de atención en el instituto, en la calle, en el centro comercial o en una reunión con primos; primos que no habían heredado la talla de los bisabuelos ingleses. Sin embargo, el gran parecido físico de las hermanas contrastaba con la distancia de sus caracteres. La menor era un nervio. Estudiaba, limpiaba la casa o cocinaba con energía contagiosa. Además, se mostraba segura de sí misma, jovial y siempre accesible a cualquiera. La mayor, por el contrario, era tímida e insegura, aunque muy trabajadora y con un gran mundo interior. Ese año, en e...