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Cuento: Las dos ayas

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Aquí tienes el cuento en audio: Y también en vídeo:     Cuento: Las dos ayas      Uno, dos, tres aldabonazos a la puerta del palacio.       La mujer tísica, de harapientos trapos vestida y rostro tocado por tímidas arrugas que la hacían parecer mayor sin serlo, esperó unos minutos hasta que el guardián, un ángel de tamaño descomunal, abrió la perlada puerta.       —¿Quién es usted y en qué podemos ayudarla?       —Mi nombre es Engracia, pero todos me llaman Gracia, y deseo una audiencia con Dios el Rey, para ofrecerle mi servicio a cambio de simple albergue. —El ángel la repasó de arriba abajo y tal fue su expresión de escepticismo que la dama añadió—. Aquí donde me ve, soy fuerte y trabajadora. Nadie jamás se ha arrepentido de contratarme. Nunca me canso, soy generosa y esmerada. Cuido niños, cocino, atiendo ancianos. Como profesora he enseñado...       —Basta, basta —la interrumpió el portero—. Aguard...

Cuento: 'El Viaje de la Verdad'

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Cuento: El viaje de la Verdad   Hubo un día cuando la Humildad, la Obediencia y la Verdad tuvieron que hacer un largo viaje a pie por una inhóspita región. Debían llegar con la luz del sol, pero por dificultades del camino y lo lento que avanzaban, avistaron ya de noche su destino, preguntándose si alguien a esas horas les recibiría.   Por fin en la aldea, llamaron a la primera puerta. Tardaron en abrirles.   —Somos Obediencia, Verdad, y yo, quien le habla, me llamo Humildad. Pertenecemos a esta aldea, aunque hemos vivido fuera muchos años. Debemos dormir aquí. ¿Tendrán posada para estos tres cansados peregrinos?   El hijo de Adán, de pie ante ellos, los miró con desdén, inspeccionando su apariencia. Tras unos incómodos segundos, preguntó:   —¿Y cuánto pueden pagarme?   Obediencia tocó una bolsa de monedas atada a su cintura y respondió.   —La verdad es que vamos a tener que posar aquí una temporada y debemos racionar nuestros recursos. ¿Usted, cuánto ...

Adorador o no adorador, esa es la cuestión

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ADORADOR O NO ADORADOR, ESA ES LA CUESTIÓN “Ser o no ser, esa es la cuestión” (en inglés, to be, or not to be, that is the question) es la primera frase del soliloquio o monólogo del personaje Hamlet de la obra de teatro Hamlet, príncipe de Dinamarca, escrita alrededor del año 1603 por el dramaturgo inglés William Shakespeare (1564-1616). Nos cuenta Andrea Imaginario (Especialista en artes, literatura e historia cultural) en un artículo excelente de culturagenial.com. Esta frase representa la pregunta esencial de la experiencia humana, atribulada frente a las tensiones que se producen entre la voluntad y la realidad, de tal manera que la vida y la muerte se convierten en opciones a considerar. La frase se ha convertido en una referencia universal de la literatura y el arte dramático. El monólogo que inicia con la frase "Ser o no ser, esa es la cuestión" se encuentra ubicado en la escena primera del tercer acto de Hamlet: príncipe de Dinamarca y es consecuencia del co...