¿En qué nos estamos convirtiendo?

¿En qué nos estamos convirtiendo?

"Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor". Hechos 3:19. El lunes, 15 febrero 2021, cumplí 43 años. Si no tuviera a Jesús me imagino en dónde estaría hoy. Sería un desgraciado. Mi historia cambió porque hace 27 años me convertí. Mi conversión fue radical: di la vuelta y regresé a Dios.

Sin embargo, puedo hacerme esta pregunta: ¿en qué me he convertido? Porque es Dios por su gracia el que me convierte en lo que soy. Pero yo también soy responsable de en qué me he convertido.

Lo que es más importante, ¿en qué nos estamos convirtiendo? Hay un verso que debería ser la respuesta de cada uno de nosotros:
"Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu" (2 Corintios 3:18).

Pero, ¿cómo lo hace el Espíritu? El Señor usa cuatro espejos que reflejan la gloria de Dios y que al mirarlos nos vamos transformando en esa imagen preciosa y poderosa de Cristo:
- El espejo de la oración: al orar vemos el rostro (2 Corintios 4:4 y 4:6).
- El espejo de la Palabra de Dios (Santiago 1:23).
- El espejo de otros hombres (Proverbios 27:19 y 27:17).
- Y el espejo de todo lo que tiene su gloria (Filipenses 4:8).

Creo que el Señor nos dice hoy: "Déjame que te convierta"; y "Déjame que te siga convirtiendo".

VÍDEO:

AUDIO:

Comentarios

Entradas populares

Venciendo a Madián

Los nombres de Dios en la Biblia (ordenados por orden de aparición)