Soliloquios #37

 

S.O.S. ¡Salvemos la familia!

Hebreos 11:7 Por la fe Noé, siendo advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó un arca para la salvación de su casa, por la cual condenó al mundo, y llegó a ser heredero de la justicia que es según la fe 

 

El éxito de Noé no solo fue construir el arca según el diseño que Dios le dio y haciendo caso a la advertencia del Cielo. El éxito de este fiel hombre de Dios consistió en tener una familia que introducir en el arca. ¿De qué serviría el barco sin una tripulación? ¡Cuánto le debemos al patriarca y héroe de la fe! 

 

Ambas cosas se necesitan: un arca y una familia. Porque una familia sin el barco que los resguardó no hubiese servido de nada. Y, de igual modo, un arca sin una familia que la ocupase hubiese dado como resultado un mundo lleno de animales, sin rastro alguno del hombre. 

 

Trasladándolo a hoy, necesitamos esforzarnos cada uno de nosotros para cuidar nuestra familia y que todos puedan ser salvos. Eso sí, sin dejar de construir el arca que, para mí, es la iglesia local o las congregaciones donde las pequeñas familias somos una gran familia: la familia de la fe. Sin esta alianza estratégica de hogares y congregaciones el propósito de Dios en la Tierra se perderá inevitablemente. 

 

Pero comencemos por oír la advertencia, tal y como Noé la escuchó. Hay un S.O.S. mundial que tiene que ver con el peligro extremo que corre la familia, amenazada por diferentes enemigos; aunque en última instancia podemos discernir qué Enemigo quiere acabar con esta maravillosa creación divina a la que llamamos familia. 

 

Para enfatizar la advertencia quiero dejar constancia de mi preocupación a través de cuatro noticias relacionadas con el deterioro del núcleo familiar o con la instigación que sufren los hogares, acosados desde diferentes estamentos, porque si se debilita la familia, la manipulación o el adoctrinamiento de las nuevas generaciones será coser y cantar. 

 

Siendo advertidos por Dios  

 

Noticia 1  

Hacer desaparecer la palabra ‘madre’ (del 8 de junio de 2021): 

Actualmente la organización británica Stonewall busca promover los derechos de la comunidad LGBT+ y volver a la sociedad más tolerante e incluyente. Con el objetivo de fomentar la igualdad, la organización ha propuesto eliminar la palabra "madre" y sustituirla por "progenitor que ha dado a luz", lo que ha provocado un impacto a nivel internacional. De acuerdo con Stonewall, prohibir la palabra "madre" representa una táctica para que los hombres y las mujeres trans, además de las personas no binarias, se sientan más cómodas o incluidas en el lenguaje.  

  

¿Qué implica la palabra madre?, aseguran que la exclusión de las personas a las que la definición de ésta no las representa, pues no concuerda con su identidad. Sin embargo, hay quienes argumentan que esta propuesta obstaculiza los derechos de las mujeres y se burla de la biología básica.  

  

Noticia 2 

Dice Open Democracy: “Es el momento de abolir la familia” (del 18 de mayo de 2020): 

“La crisis del coronavirus nos muestra que ahora es el momento de abolir la familia”. Así se titula el artículo de Sophie Lewis, publicado en la web Open Democracy, una plataforma financiada por George Soros y por la familia Rockefeller, entre otros.  

  

Según el artículo, hay que abolir la familia porque es en el hogar donde se producen las mayores desigualdades debido a las “asimetrías de poder de las tareas domésticas, de la renta y la deuda hipotecaria, la propiedad de la tierra y los títulos de propiedad, de la crianza patriarcal y (a menudo) la institución del matrimonio”. Y la clave de todo: es en estos hogares “estándar” donde se produce, según la OMS, la mayor parte de la violencia doméstica, “el abuso más difundido, pero uno de los menos denunciados de derechos humanos”. El coronavirus ha agravado la situación, según Lewis, que se hace eco de la teoría defendida por la feminista Madeline Lane-McKinley: “Los hogares son las ollas a presión del capitalismo. Esta crisis verá un aumento en las tareas domésticas: limpieza, cocina, cuidado, pero también abuso infantil, abuso sexual, violación de parejas íntimas, tortura psicológica y más”. La conclusión de Lewis es: 

“Incluso cuando el hogar nuclear privado no representa una amenaza física o mental directa para la persona de uno, sin maltratar a su cónyuge ni violar a los niños… la familia privada, en cuanto modo de reproducción social, todavía apesta”.  

 

Noticia 3 

El cardenal guineano Robert Sarah: Hay un plan para destruir la familia y el matrimonio (del 25 de mayo de 2016) 

La crítica a la ideología de género centró la intervención del cardenal guineano Robert Sarahquien participó en Ávila en las jornadas ‘Mujer, familia y sociedad’. Sarah fue sumamente claro y directo al asegurar que “existen grupos de presión que quieren imponer la ideología del género y el relativismo moral; y si la familia está en peligro, también la sociedad y la feAñadió que actualmente somos testigos del combate que se está librando entre el espíritu del mundo y el Espíritu Santotal como pasó en la Roma antigua, se repite en la actualidad. Respecto al aborto, se preguntó el cardenal qué futuro se espera de una sociedad que destruye a los niños indefensos y débiles y afirmó que es una “sociedad violenta y criminal al destruir a una criatura indefensa 

 

Destaco esta sentencia del cardenal guineano: “Se ve claramente que hay un plan para destruir la familia y el matrimonio, lo que en el fondo es destruir la humanidad porque todo está fundado en la familia y en el matrimonio entre el hombre y mujer”.  

  

Noticia  

El suicidio demográfico (del 13 de junio de 2021) 

 

En The American Spectator, Matthew Omolesky, abogado especializado en derechos humanos, analiza la política china en cuanto a la natalidad. Dice Omolesky: Conmocionadas por las proyecciones de que la población china alcanzaría la asombrosa cifra de 4.000 millones en 2080, las autoridades chinas pusieron en marcha una política de planificación familiar destinada a frenar el crecimiento de la población, y rápidamente. En algunos casos, el cobro de una «tasa social de crianza» bastó para convencer a las familias de que limitaran el número de hijos. En otros casos, los bisturíes de los cirujanos materializaron esta aspiración al realizar incisiones en el cuerpo de las mujeres para llevar a cabo inserciones de DIU, ligaduras de trompas y abortos, los métodos anticonceptivos predominantes en las zonas rurales. Para justificar estas políticas, [el Estado] ya no apelaba a la lucha de clases o incluso al enriquecimiento personal, sino a las cuestiones totalmente abstractas de «cantidad y calidad de la población».  

 

Cuatro décadas más tarde, los efectos del experimento de China sobre la planificación obligatoria de la natalidad se están dejando sentir por fin. Un reciente análisis del New York Times sobre las tasas de natalidad en el mundo, «Long Slide Looms for World Population, With Sweeping Ramifications», predijo un declive especialmente pronunciado para China, cuya población pasará de los 1.410 millones actuales a unos 730 millones en 2100. Si esto ocurre, la pirámide de población se invertirá. En lugar de una base de trabajadores jóvenes que apoyen a una franja más estrecha de jubilados, China tendría tantas personas de 85 años como de 18. El cinturón del óxido de China, en el noreste, vio su población caer un 1,2% en la última década, según las cifras del censo publicadas el martes. En 2016, la provincia de Heilongjiang se convirtió en la primera del país en la que su sistema de pensiones se quedó sin dinero. En Hegang, una «ciudad fantasma» de la provincia que ha perdido casi el 10 por ciento de su población desde 2010, las viviendas cuestan tan poco que la gente las compara con un repollo. Curiosamente, el rival de China, Taiwán, sale mucho peor parado en este aspecto, ya que ha conseguido alcanzar la tasa global de fecundidad (TGF) más baja del planeta (1,07 hijos por mujer, frente a los 1,60 de China, siendo 2,1 el nivel de reemplazo). Hong Kong, Macao, Singapur y Corea del Sur también se están desmoronando, aunque la TGF de Rusia, de 1,60, y la de Estados Unidos, de 1,84, tampoco son especialmente altas, al menos en términos históricos.  

 

¿Cuál es el caso de Europa? 

Europa del Este tiene ahora «la mayor pérdida de población de la historia moderna», mientras que Alemania superó a Japón al tener la tasa media de nacimientos más baja del mundo en los últimos cinco años. Europa, que está envejeciendo, ya no renueva sus generaciones, y en su lugar da la bienvenida a números masivos de migrantes procedentes de Oriente Medio, África y Asia, que van a reemplazar a los europeos nativos y que traen culturas con valores radicalmente diferentes sobre el sexo, la ciencia, el poder político, la cultura, la economía y la relación entre Dios y el hombre.  

  

Que el número de muertes supere al de nacimientos podría parecer ciencia ficción, pero se trata de la realidad actual de Europa. Ya en 2015, nacieron 5.100.000 niños en la UE, mientras que murieron 5.200.000. El demógrafo británico David Coleman, en su estudio Immigration and Ethnic Change in Low-Fertility Countries: A Third Demographic Transition (Inmigración y cambio étnico en países de baja fertilidad: una tercera transición demográfica) explica que “la suicida tasa de nacimientos, unida a la rápida multiplicación de los migrantes, transformará la cultura europea”.  

Solo un ejemplo de esta transformación: Kimberly-Clark, que fabrica los pañales Huggies, se ha retirado de la mayor parte de Europa. Simplemente, el mercado ya no es rentable. Por su parte, Procter & Gamble, que fabrica pañales Pampers, ha invertido en el negocio del futuro: pañales para personas mayores.  

  

¿Soluciones? 

Dice en Hebreos 11:7 que “por la fe Noé, siendo advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó un arca para la salvación de su casa”. 

 

Además de escuchar la advertenciaNoé mantuvo unida y enfocada a su familia, involucrada en la construcción del arca. El arca era el continente y ellos el contenido (junto con los animales). En la traducción al lenguaje práctico, no debemos dedicarnos únicamente a la edificación de una familia saludable en todo sentido, sino complementar este esfuerzo con la construcción de esa otra casa, la espiritual, y gran familia, la congregación en la que nos reunimos. Ese ambiente seguro, de relaciones piadosas, de capacitación y desarrollo de niños y jóvenes, aquella estructura fundada por Jesús, que es más un organismo que una organización, pues tiene la vida de Dios, en definitiva, aquello que llamamos iglesia local, siempre ha sido, y seguirá siendoimprescindible para la supervivencia y multiplicación de los hijos de Dios en el mundo de después del coronavirus, en el mundo del fin. 

 

Por esa importancia e interdependencia entre familia y congregaciones, ambas entidades, son de las más atacadas y cuestionadas por el sistema de las Tinieblas, que se hace cada vez más presente en nuestro siglo. 

 

El plan de Dios es para la familia en su totalidad como vemos en Hechos 16:31 (“Ellos respondieron: Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa”) y en Hechos 11:14 (“quien te dirá palabras por las cuales serás salvo, tú y toda tu casa”) 

  

Si no se protege a la familia la sociedad se destruye a sí misma  

  

La familia es una comunidad natural y universal, con base afectiva, de indiscutible capacidad formativa en el individuo y de importancia social. Se dice que es universal ya que la historia de la familia es la historia de la Humanidad. En todos los grupos sociales y en todos los estadios de la civilización, siempre se ha encontrado alguna forma de organización familiar. La familia se ha modificado con el tiempo, pero siempre ha existido, por eso es un grupo social universal, el más universal de todos.  

  

Con respecto a su importancia social, la familia es la célula original de la vida social, donde el individuo se prepara para su vida en la sociedad. De allí que, mientras mejor organizada esté la familia y más robusta sea, más sólida y favorable será la organización social.  

 

Como en el juego de muñecas de anidación 

 

Cuando pensamos en el surgimiento de la Iglesia, la familia fue cuna para las congregaciones localesDe igual forma, la iglesia fue nido para la formación de familias. Y es que, así como en el juego de muñecas de anidación: un matrimonio se forma dentro de otro matrimonio superior (el de Cristo y la Iglesia); una familia anida en una familia mayor (la familia de la fe); y un pacto entre un hombre y mujer depende de otro pacto superior (el de Dios con el hombre).  

 

Mi propuesta, que es la propuesta de la Biblia, es una alianza invencible entre familias saludables y congregaciones fuertes. ¿No es esta la experiencia de hogares como el de Apia y Arquipo(Filemón 1:2) ¿Ninfas de Laodicea, aquella hermana que tuvo el honor de ser cuna para el nacimiento de la iglesia en aquella región? (Colosenses 4:15) ¿O Aquila y Priscila, quienes formaban iglesias locales a partir de su fortaleza matrimonial?: “Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa os saludan muy afectuosamente en el Señor” (1 Corintios 16:19); “Saludad a Priscila y a Aquila”, escribe Pablo a los romanos, y añade, “ Saludad también a la iglesia que está en su casa” (Romanos 16:3-5). 

 

En todos estos ejemplos, así como otros el Nuevo Testamento, se repite la fórmula de salvación de Noéfamilias que se entregaron al Señor en cuerpo, alma y espíritu, y que, al mismo tiempo, decidieron amar, edificar, promover y ser parte de una congregación que les cuidaba y nutría espiritualmente. 

 

En mi propia experiencia he comprobado que sin el arca mi hogar se ahoga en las aguas turbias del mundo presente. Necesito a la iglesia para mantener sano y salvo mi matrimonio. Y más aún para criar a mis cuatro hijos con alguna medida de seguridad, de nido, de lanzadera hacia la misión en el mundo. Digo alguna medida de seguridad” pues ni los esfuerzos de los padres y de la comunidad espiritual en la que perseveramos son suficientes para garantizar un futuro en Cristo para mis vástagos. Han de completar el milagro los lazos poderosos de la gracia de Dios y las buenas decisiones de mis descendientes. 

 

Tres principios para criar a nuestros hijos 

 

Dice el doctor R. Albert Mohler Jr.presidente del Southern Baptist Theological Seminary (Lousville, Kentucky) y una de las voces de mayor influencia en el panorama evangélico de los Estados Unidos actualmenteque “la iglesia de Jesucristo debe aplicar el poder del evangelio al menos de tres maneras para poder encarar la tormenta que se avecina en las próximas generaciones”. 

 

Estos son sus tres puntos: 

 

1) Los padres cristianos deben ver la iglesia como la principal y más importante prioridad para el horario semanal de su familia. 

¿Cómo pueden los padres cristianos esperar que su hijo conozca a Cristo y viva conectado con el pueblo de Dios si en casa no se habla nunca del evangelio? Para educar a nuestros hijos en esta era secularizada es esencial ponerlos en contacto con el pueblo de Dios y con una comunidad llena del evangelio. Para muchos hijos que crecen con padres cristianos, la prioridad de la familia se expresa de otra manera. Muchos padres cristianos han aceptado la descripción que la cultura general da de cómo es una buena infancia, con incesantes actividades deportivas, lecciones de violín y balé, y actividades que han de servir para la posterior solicitud de admisión en la universidad. Los padres cristianos deben centrar sus vidas en la gloria del evangelio y en la buena nueva que este garantiza. Las vidas centradas en la cruz iluminan con una luz brillante en medio de una generación retorcida y perversa. 

 

2) Los padres cristianos deben ser serios en cuanto a los efectos de la tecnología, el tiempo ante la pantalla y las redes sociales. 

Estas cosas pueden servir para fines gloriosos o pueden ser destructivas. El acceso sin restricción a los dispositivos tecnológicos se ha convertido en un tema a tratar para ser unos padres cristianos fieles. La facilidad de acceso a la pornografía, a ideologías engañosas y a visiones del mundo perjudiciales pueden causarle un gran daño a una mente joven y maleable.  

 

3) Los padres cristianos deben esforzarse por llenar sus hogares con el aroma del evangelio. 

La adoración familiar, las devo­ciones familiares, la memorización de las Escrituras y un tiempo familiar de calidad favorecerán la salud de la próxima generación más de lo que imaginamos. Dotar a la vida familiar de un hogar de momentos espiritualmente vivos es esencial para la salud de las mentes jóvenes e impresionables.  

 

¡S.O.S! ¡Salvemos nuestra familia! 

  

Por la fe Noé, siendo advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó un arca para la salvación de su casa” (Hebreos 11:7). Nosotros estamos siendo advertidos por tantas noticias y realidades que nos golpean a diario y nos entristecen. Tenemos el mismo o más trabajo que Noé.  

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