Guerreros

GUERREROS  

El arte de la guerra se aprende. Y que no podemos rendirnos ante una batalla perdida; por el contrario, debe servirnos para aprender y poner más empeño en vencer la próxima vez.

David dijo, en el Salmo 40 (1 al 3):

 

Al Señor esperé pacientemente, 
y Él se inclinó a mí y oyó mi clamor. 
2 Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; 
asentó mis pies sobre una roca[a] y afirmó mis pasos. 
3 Puso en mi boca un cántico nuevo, un canto de alabanza a nuestro Dios; 
muchos verán esto, y temerán, 
y confiarán en el Señor. 

 

David experimenta un hoyo del que Dios lo levanta y lo pone en la roca. 

 

«Me hizo subir del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso. Puso mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos». 

 

Este salmo describe la desesperación como un pozo, lo cual también incluye el “lodo cenagoso” que nos habla de algo que produce estancamiento, sin poder salir, sin libertad. 

 

Este Salmo se hizo especialmente notorio con los 33 mineros chilenos que quedaron atrapados a 700 metros bajo tierra, en una mina en el año 2010, en Atacama. Este acontecimiento que fue seguido en todo el mundo, fue un testimonio vivo de este salmo. Ya que los mineros recibieron cada uno una pequeña biblia con una lupa pero con el detalle de que en cada biblia estaba resaltado este salmo 40, tomando literal protagonismo el versículo dos: 

 

“Me hizo subir del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso. Puso mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos”. 

  

Según se supo, uno de los mineros llamado “Renan” pidió que se diera gracias a quienes enviaron la biblia porque dijo sobre ella: «me dio tanta fe, que SUPE: me voy de aquí». 

 

Por otro lado, salió publicado en la cadena CNN en español, que mientras se hacían las perforaciones que estaban dando resultado, en un momento el barreno que avanzaba, quedó bloqueado, no se movía ya para ningún lado, lo que causó mucha preocupación, pero una explosión inexplicable sucedió, que según los testigos no se supo de donde venia. Brandon Fisher quién encabezó el equipo de perforación dijo en ese informe: 

 

«Recuerdo que se escuchó un estallido fuerte en la parte posterior del panel de control», «Todos se detuvieron y en un momento dado miraron a su alrededor». 

 

«Todavía no sabemos qué fue ese ruido», dijo. 

 

Ariel Ticona, un minero, dijo que cuando escuchó que la broca había entrado, sabía que «había sido gracias a la intervención de Dios que había ocurrido un milagro». 

 

Esta semana he experimentado, una vez más, este acto de la gracia de Dios, el levantarme cuando estaba asediado por problemas. 

 

 

¿No es algo parecido lo que vivió David en el Salmo 27? 

 

2Cuando los malhechores vinieron sobre mí para devorar mis carnes, 
ellos, mis adversarios y mis enemigos, tropezaron y cayeron. 
3 Aunque un ejército acampe contra mí, 
no temerá mi corazón; 
aunque en mi contra se levante guerra, 
a pesar de ello, estaré confiado. 

5Porque en el día de la angustia me esconderá en su tabernáculo[e]; 
en lo secreto de su tienda me ocultará; 
sobre una roca me pondrá en alto. 
6 Entonces será levantada mi cabeza sobre mis enemigos que me cercan; 
y en su tienda ofreceré sacrificios con voces de júbilo; 
cantaré, sí, cantaré alabanzas al Señor. 

 

 

O en el Salmo 61:1-3 (este Salmo fue mi salvación en los primeros días de Bolivia): 

Oye, oh Dios, mi clamor; 
    A mi oración atiende. 

2 Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare. 
Llévame a la roca que es más alta que yo, 

3 Porque tú has sido mi refugio, 
Y torre fuerte delante del enemigo. 

 

 

 

 

Y es que la vida, mis hermanos es una guerra. Cuando nacemos lo hacemos en un campo de batalla. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos moviéndonos en un terreno en guerra.  

 

Y si no tenemos una mentalidad guerrera o un carácter de guerreros  

1º la vida se nos hará especialmente dura  

2º seremos derrotados con facilidad. 

 

De hecho, la congregación es un lugar donde formamos guerreros.  

 

Esta semana yo le decía a un joven que el arte de la guerra se aprende. Y que no podemos rendirnos ante una batalla perdida; por el contrario, debe servirnos para aprender y poner más empeño en vencer la próxima vez.  

 

Le decía yo a este amigo: sería injusto que tu aprendas rápidamente el oficio de guerrero espiritual en cuatro días en el Señor. Yo llevo 27 años en los caminos del Señor y sigo como un torpe aprendiz.  

 

Pero si tenemos humildad y constancia dice que ninguno, por pequeño que sea, se extraviará o fracasará 

 

Isaías 35:8 Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará. 

 

Dios quiere desarrollar en nosotros este carácter guerrero desde el principio.  

 

Por eso puso a Adán y Eva en un mundo en el que estaba la serpiente. Era un mundo con un enemigo que los quería devorar. Y Dios no buscó otro rincón del universo. Los puso allí para que aprendieran a pelear.  

 

Y cuando Jesús comienza su ministerio, lo primero que hace, lleno del Espíritu y guiado por el Espíritu es ser llevado al desierto para enfrentarse con Satanás. Debía ser guerrero. Debía ser vencedor y no vencido. Ser cazador y no cazado. 

 

Los jóvenes son aquellos (según 1º Juan 2:13-14) que han aprendido a vencer al maligno: 

 

1 Juan 2:13 

Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno.  

1 Juan 2:14 

Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno. 

 

¿Cómo lo han hecho? Porque son fuertes y la palabra está en ellos. Ahí está la clave de la victoria de Jesús. Y eso es lo que debemos aprender cada uno de nosotros. 

 

¿Si estuvieses en una guerra real y tu única arma es una espada, la olvidarías o la cuidarías, la llevarías contigo o te la dejarías en casa? ¿Por qué entonces muchos Cristianos somos tan apáticos como La Palabra de Dios? ¡La Biblia es nuestra espada! 

 

 

 

MUY BIEN: OS QUIERO DAR ALGUNAS CLAVES PARA SER BUENOS GUERREROS. 

 

Primero es que necesitamos unción de guerreros. Él nos adiestra para la batalla: 

 

Salmo 18: 33 y 34. 

Quien hace mis pies como de ciervas, 

Y me hace estar firme sobre mis alturas; 

34 Quien adiestra mis manos para la batalla, 

Para entesar con mis brazos el arco de bronce. 

 

No podemos mantener, en los días que corren, una actitud pasiva en cuanto a la guerra: Joel 3:9-10. 

9 Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra. 

10 Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy. 

 

Despierta y pelea por tu familia. Despierta y pelea por tu futuro. Por tu felicidad. Por tu iglesia o ministerio. Porque el reino sufre violencia y los violentos lo arrebatan por la fuerza (Mateo 11:12). 

 

Hoy proclamó: UNCIÓN DE GUERRA SOBRE TI 

Unción fresca y fuerzas de búfalo: 

 

¿Qué es unción fresca? La que se busca cada día. La que se renueva en la Presencia del Señor: 

Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco. Salmo 92: 10.  

¿Sabías que el Señor tenía una unción de alegría, que es unción de guerrero también?  

Salmos 45:7 Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros. 

Y él es el que hace que tengamos nosotros también unción de alegría: Isaías 61:3 

para conceder que a los que lloran en Sion 
se les dé diadema en vez de ceniza, 
aceite de alegría en vez de luto, 
manto de alabanza en vez de espíritu abatido; 
para que sean llamados roblede justicia, 
plantío del Señor, para que Él sea glorificado. 

 

 

¿OS HABÉIS DADO CUENTA DE QUE LA GUERRA ACABA EN ALABANZA? 

 

Salmo 40:2-3 

2 Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; 
asentó mis pies sobre una roca[a] y afirmó mis pasos. 

3 Puso en mi boca un cántico nuevo, un canto de alabanza a nuestro Dios; 
muchos verán esto, y temerán, 
y confiarán en el Señor. 
 

Salmo 27:5-6 

5Porque en el día de la angustia me esconderá en su tabernáculo[e]; 
en lo secreto de su tienda me ocultará; 
sobre una roca me pondrá en alto. 

6 Entonces[f] será levantada mi cabeza sobre mis enemigos que me cercan; 
y en su tienda ofreceré sacrificios con[g] voces de júbilo; 
cantaré, sí, cantaré alabanzas al Señor. 

 

La guerra termina en alabanza. Unción de guerra es manto de alabanza 

Te animo a aprender a tener buenos tiempos de alabanza. No solo en la congregación. 

 

Otra cosa: Para ser guerreros hay que salir de la mentalidad de esclavos. 

¿Síntomas de una mentalidad de esclavos? 

  1. No puedo 

  1. Vernos pequeños y desamparados. 

  1. Queja. 

  1. Falta de iniciativa. 

  1. Acomodarnos. 

  1. Culpar en lugar de asumir responsabilidad. 

  1. Llamar bueno a lo que Dios llama malo y malo a lo que llama bueno. 

  1. Dar vuelta entorno al mismo problema, que es el mismo monte. 

Hay que rodar una piedra, un oprobio: Josué 5:1-3. 

5  Cuando todos los reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán al occidente, y todos los reyes de los cananeos que estaban cerca del mar, oyeron cómo Jehová había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que hubieron pasado, desfalleció su corazón, y no hubo más aliento en ellos delante de los hijos de Israel. 

2 En aquel tiempo Jehová dijo a Josué: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel. 

3 Y Josué se hizo cuchillos afilados, y circuncidó a los hijos de Israel en el collado de Aralot.[a] 

Josué 5:9 Y Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal, hasta hoy. 

 

La maldición de tu carne, de tu vieja identidad, de tus herencias o de tu pasado, no tienes por qué cargarlo. Ruédalo. Gilgal. Se acabó el ser esclavos. Se acabó el ser rebeldes del desierto. Somos conquistadores. Somos guerreros.  

Los hijos de Coré supieron hacer esto.  

En cambio, Jonatán fracasó, porque no hizo este corte. No pudo ser un guerrero junto a David. El oprobio de Saúl lo aplastó.  

Pero los hijos de Coré pudieron servir en días de David y después. La rebeldía de sus ancestros solo los vacunó contra el pecado y los hizo más dependientes de la gracia. 

Corta con ese espíritu cobarde, rebelde, perezoso, pusilánime, 

No hemos recibido espíritu de cobardes, sino de guerreros: poder, amor y dominio propio. 

 2 Timoteo 1:7 

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 

Corta con ese espíritu de esclavo… Porque no nos ha dado Dios espíritu de esclavitud, sino de adopción: Romanos 8:15 

¿Sabías que mucho de la guerra es redefinir tu identidad? El mundo, Satanás, hasta la religión, te quieren dar una identidad que no es la real para ti. El único que puede definir quién eres es tu Padre y tu Creador, a quien debes la vida: ÉL DICE QUE ERES HIJO!! 

Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: !!Abba, Padre! 

 

Lo último que te quiero decir hoy es que en esta guerra tenemos armas poderosas a diestra y siniestra: 2 Corintios 6:7 en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra 

La armadura de Efesios 6 nos lo declara. Pero el arma más importante es la oración. Espíritu guerrero es espíritu de oración. Dice en Efesios 6: 16-18. 

16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 

17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; 

18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos 

Y en 1 Tesalonicenses 5:17 manda que oremos sin cesar. 

La oración nos sitúa en la posición victoriosa para poder enfrentar los desafíos de cada día: 

Amzi Clarence Dixon, pastor bautista, expositor de la Biblia y evangelista de fines del siglo XIX y principios del XX, contaba la siguiente anécdota: 

 

"Un querido amigo mío, que era un gran amante de la caza, me contó la siguiente historia: 'Levantándome temprano una mañana', dijo, 'escuché el aullido de una veintena de perros en busca de su presa. Mirando hacia un campo amplio y abierto frente a mí, vi a un joven cervatillo que huía de los cazadores y sus perros y venía en dirección hacia mí. Al llegar a la cerca de mi propiedad saltó y siguió su carrera hasta donde yo estaba. Un momento después, dos de los perros se colaron por debajo de la valla y se acercaron frenéticamente. El cervatillo, al saberse sin escapatoria metió su cabeza entre mis piernas, buscando una salvación a la desesperada, pues pudo más el temor a los cazadores que el miedo que sienten los animales salvajes a los seres humanos. Levanté al cervatillo y lo apreté contra mi pecho, mientras que a patadas luché contra los perros. Sentí, justo entonces, que todos los perros de Inglaterra no podrían arrebatarme esa criatura indefensa después de que su debilidad había apelado a mi fuerza’.  

 

Y remataba la anécdota, el reverendo Dixon, afirmando: “Así es, cuando la impotencia humana apela a Dios Todopoderoso. Bien recuerdo cuando los sabuesos del pecado fueron tras mi alma, hasta que, por fin, me encontré con los brazos de Dios Todopoderoso". 

 

Muchos de nosotros nos hemos sentido igual que ese cervatillo al que perros rabiosos le quieren dar caza.  

 

Pero no todos nos hemos armado de valor o quizás desesperación como para ir a los pies de Jesús y clamar por nuestro rescate. Lo que sí te puedo asegurar es que cada uno de los que lo hemos hecho, hemos experimentado el poder de la misericordia de Dios, que se compadece de nosotros y nos alza en sus brazos para ponernos a salvo de ese enemigo más fuerte. 

 

Quizás te has sentido últimamente así, como ese cervatillo; atacado  

-por el temor  

-o la preocupación  

-o por los perros de la ansiedad 

- o de la lujuria  

-u otros enemigos en forma de enfermedad  

-o de debilidad  

-o de soledad.  

 

Hoy el Señor te dice:  

¡Vamos!  

¡Ven a mis pies!  

¡No dudes que tu vida me importa!  

¡Refúgiate aquí!  

 

Vuelve a experimentar mi salvación. No solo fui tu salvador en cuanto a la eternidad; lo sigo siendo para cada potencial enemigo que se levanta contra ti. 

Sé como ese cervatillo que sabe correr a los pies del Señor. Allí Él nos levanta y nos hacemos fuertes.  

Salmo 40:2 

2 Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; 
asentó mis pies sobre una roca[a] y afirmó mis pasos. 
 

Salmo 27:5 

Porque en el día de la angustia me esconderá en su tabernáculo[e]; 
en lo secreto de su tienda me ocultará; 
sobre una roca me pondrá en alto. 

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