Poema: Cuando la vida pesa

Cielo nublado

Poema: Cuando la vida pesa 

 

¿No te pasa, amigo mío, 

que hay momentos cuando la vida cansa? 

 

Lo que siempre haces y no cuesta 

parece una empinada cresta. 
Y cosas que normalmente 

al tenerlas te recargan, 

ahora, sin embargo,  

simplemente cargan. 

 

Esos ratos de fastidio,  

de cuestionarte a ti mismo,

de querer marcharte a otro sitio,

echar alas y volar.


Mejor si se trata de un día 

¿Qué tal, si son semanas? 

¡Cuán dura la travesía! 

Pisas arena, comes arena, 

piensas arena y sudas arena, 

porque de desierto  

se vuelve tu pena. 

 

¿No te pasa, querida mía, 

esos días, 

que tus mejores amigos 

son tus peores testigos? 

Y te fatiga si alguien se acerca, 

aunqueen el fondoa la vez, 

la distancia con otros afecta. 

 

El día cuando la vida pesa, 

y queremos que pronto pase. 

 

Mas no siempre puedes ignorar  

la nube que nubla el caminar. 

Ahí sigue, sobre tu ánimo, 

y se mueve con tal pereza 

que, rendidos, confesamos: 

“Ya volverá a despejar. 

No hay mal que cien años dure 

No debo desesperar”. 

 

Vaya vagar tedioso 

este camino odioso 

del hombre y su desventura. 

Nos ha dejado Adán 

el pulso contra el truhan 

del hombre en su iniquidad. 

Por no decir de Eva… 

Aquella tatarabuela, 

que viendo bueno lo malo 

legó miopía a la esencia  

del ser en el género humano. 

 

Pero ¡basta de mirar atrás! 

De mirar al costado, 

culpar a nadie,  

filosofar 

El cambio es mirarse uno; 

tener paciencia;  

buscar aliado; 

y luchar. 

Yo reconozco

que desfallecería 

hoy y cada día 

si no tuviera  

a Jesús a mi vera.

 

¿No te pasa, compañero, 

que peleas en tus fuerzas 

cansado te convences 

de aquello que ya sabías? 

No es del que quiere 

ni del que corre”. 

¿Qué es, entonces, la vida? 

 

Esta existencia es gracia. 

Es privilegio. Es don. 

Y como de gracia vivimos, 

solo por gracia seguimos. 

Y solo con su favor 

el mal día será mejor. 

Cruzaremos el desierto. 

Veremos de nuevo al viento 

moviendo la oscura nube 

que moría fijada al cielo. 

Renacerá la esperanza, 

sonreiremos al mañana, 

comprenderemos, al fin: 

mi historia no acaba aquí. 


Voy con otro poema, pues son tiempos cuando el alma así respira.

En Murcia a 3 de noviembre de 2021

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