Poema: Ayúdame a descansar
Descanso
al saber que estás obrando.
Descanso en tu fidelidad.
Descanso
al creer que estoy a tiempo.
Descanso en tu bondad.
Descanso en el hoy
(Tú ya estás en mi mañana).
Descanso de mi afán.
Descanso
en mi relación contigo,
tus brazos me dan seguridad.
Mi mente no descansa,
se mueve,
piensa,
lo quiere abarcar todo;
anticiparse,
controlar…
Descanso en tu paz,
dejando lo que me turba a un lado,
con una oración de confianza
y un “gracias” de antemano.
Descanso
y hasta mi cuerpo lo siente:
parece que ahora puedo respirar.
Enséñame a vivir en tu descanso.
No que no me canse
al servirte
o por mucho trabajar…
Es que tú me das descanso,
en eso,
aún en el cansancio de la vida,
pues descanso es hacer tu voluntad.
Entiendo
que una forma de adorarte,
una forma de seguirte
y hasta de testificar
es vivir en tu descanso,
y de nuevo te ruego:
¡Ayúdame a descansar!
Descanso:
el que hallo en Cristo,
pues Él dijo “venid todos,
que Yo os haré descansar”.

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