Soliloquios #1

Saber leer este tiempo, Soliloquio, signos de puntuación, Juan Carlos Parra,

Guíame a saber leer el tiempo de cuarentena y la pandemia que asola al mundo.

Esta mañana tuve un maravilloso tiempo con el Señor. Siempre que estamos con Jesús es formidable. Pero nosotros somos tan frágiles en nuestras emociones y pensamientos que podemos, involuntariamente, afectar algunos de esos encuentros de oración. El caso es que esta mañana pude deleitarme en el Señor y sentir su voz hablando a mi corazón. Ya me entiendes: la dulce, apacible e íntima voz del Santo Espíritu. 
Una de las cosas que me trajo a la memoria fue un mensaje que prediqué hace unas semanas a los jóvenes: ¿Entiendes lo que lees?
El título está basado en la conversación entre Felipe y el eunuco de Hechos 8: 29-31. El eunuco iba en un carro hacia su tierra (Etiopía) y leía el rollo del profeta Isaías. Cuando Felipe escucha al extranjero recitando Isaías 53 se acerca más al carruaje y le hace esa sencilla pregunta, ¿Entiendes lo que lees? A lo que el eunuco responde, ¿Cómo podré, a menos que alguien me guíe?

En mi mensaje reté a los jóvenes a saber leer la vida. A no vivir sin más, en el sentido de existir o subsistir, sino a buscar sabiduría y entendimiento en Dios para que seamos como los de Isacar, expertos en discernir los tiempos y con conocimiento de lo que hay que hacer en cada momento (1 Crónicas 12:32). El sabio Moisés nos anima así: Enséñanos a contar de tal modo nuestros días,que traigamos al corazón sabiduría.Salmo 90:12. De esto se trata, de saber hacer una lectura sabia de lo que vivimos: del tiempo que vivimos, con sus temporadas y días de adversidad o prosperidad (Eclesiastés 7:14); de las circunstancias que Dios permite a nuestro alrededor; saber interpretar el ritmo de la música y bailar al son del Espíritu; adecuarnos a la marcha del capitán, sea el trote o el galope... En fin, Pablo lo dice mejor que nadie: Por tanto, tened cuidado cómo andáis; no como insensatos, sino como sabiosaprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Así pues, no seáis necios, sino entended cuál es la voluntad del Señor. Efesios 5:15-17. Tal y como lo aconseja parece sencillo; pero en la práctica resulta muy difícil (por no decir imposible). Yo no lo he podido experimentar (andar como sabio, aprovechar el tiempo y entender cuál es la voluntad del Señor), sino es por el otro versículo que sigue: Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu. Solo por la ayuda del Espíritu, que nos llena, nos enseña y nos guía podemos entender lo que leemos. El etíope reconoció humildemente (y parafraseo): ¿cómo voy a entender estas palabras de Isaías sin que alguien me guíe? ¡Y ahí es donde entra el papel del Espíritu! ¡Él nos guiará a toda verdad! (Juan 16:13).

Volviendo al mensaje que les prediqué a los jóvenes, y aunque parezca un giro inesperado, me puse a enseñarles sobre los signos de puntuación. ¿Los signos de puntuación?, puedes preguntarme. Sí. Son ellos los que dan sentido a un texto y le transmiten la velocidad, las pausas o el énfasis. Y, a no ser que escriba Saramago, cualquier comunicador debe hacer un buen trabajo de puntuación para que otro entienda lo que lee. 

Pues esta mañana me parece que pude oír al Espíritu que me preguntaba: ¿Entiendes lo que lees? Y, como conozco el pasaje, pude responderle: ¿y cómo entenderé sin que alguien me guíe? Guíame a saber leer el tiempo de cuarentena y la pandemia que asola al mundo.

Esto es lo que anoté en mi cuaderno (siempre tengo mi Biblia y mi libreta a mano cuando estoy en oración, imagino que como todos...) reflexionando sobre algunos signos de puntuación y la lectura de esta pandemia.

( ) PARÉNTESIS: Algunos interpretan esta actual crisis como un paréntesis más o menos molesto que les devolverá, mejor antes que después, a su acostumbrada normalidad (quizás subnormalidad en el caso de muchos o de la sociedad en general, a mi juicio).

PUNTO Y SEGUIDO: Hay quienes ven este tiempo como un punto que les ha obligado a parar y que, probablemente, finiquite su actividad tal y como la llevaban a cabo hasta la llegada del Covid-19. Pero no es un punto y final. Solamente un punto que nos ha sorprendido a muchos; y que dará paso a un seguir; seguir adelante lo mejor que podamos pues, al fin y al cabo, la Humanidad es y será una gran luchadora.

PUNTO Y FINAL: Pensé en este signo en dos sentidos. Para los que infelizmente mueren y supone un punto y final de su historia en La Tierra. Aunque, en cuanto a la eternidad, el relato continúa y solamente por poner nuestra fe en Jesús se abre un tiempo sin fin, en su casa (que no es de noventa metros cuadrados sino inmensamente grande y bella) donde no habrá jamás enfermedad ni muerte. Sin embargo, el punto y final, al que me hacía referencia el Señor era más escatológico: para ese grupo de cristianos que interpretan la pandemia del coronavirus como el Apocalipsis, para ellos, estamos en las líneas que preceden el punto y final. ¡Cristo viene ya!, nos gritan. No sé. No estaría yo tan seguro... Aunque siempre hay que estar preparados.

PUNTO Y APARTE: Con el punto y aparte el Señor me aportó mucha luz. Porque hay un cambio de párrafo. Y la correcta escritura indica que debe iniciarse una nueva idea, en el nuevo párrafo. Bueno. Pues es hora de esto. De un selah. De una pausa para recapacitar. Para respirar. Para hacer un silencio. Para aprender de toda esta revolución forzada y forzosa, que ha trastocado nuestras vidas y nos ha detenido con la misma fuerza que la de una colisión. Hemos chocado contra el muro de nuestra propia debilidad. Nos ha dejado frente al televisor boquiabiertos, como el día de las Torres Gemelas. ¿Esto está pasando de verdad o es una pesadilla? Pero nos hemos pellizcado unos a otros y nada más ha quedado por hacer sino reaccionar lo mejor que podamos. Cada uno en su lugar y en su capacidad. El Señor me ministraba: Cambia el párrafo (y como este me está quedando muy largo, eso es lo que voy a hacer, literalmente).

Cambio de párrafo implica cambio de ideas. O, al menos, aclarar y ampliar las que estábamos escribiendo. Tenemos por delante una gran oportunidad para incluir cambios de línea, de estilo o hasta de planteamiento. Y si podemos empezar un nuevo capítulo no estaría nada mal. Yo lo titularía: No sin ti, Dios. Ni un paso más sin ti.

Y para no dejarme nada en el tintero aquí os resumo los otros signos de puntuación que vinieron a mi corazón bajo la pregunta: ¿Entiendes lo que lees?

« » COMILLAS: Es un buen momento para las comillas del "Escrito está". Es decir, es el tiempo de la Palabra. Citar las Escrituras llenas de sentido, como en el combate de Jesús contra Satanás: "Escrito está", es el uso de la espada del Espíritu bajo la inspiración del Espíritu. Hay un rhema para cada día y para cada ocasión.

¡ ! EXCLAMACIONES: ¿Entiendes lo que lees?, nos pregunta el Señor. Esta pandemia está enmarcada por signos de exclamación. Dios nos está hablando con mucha fuerza. ¿Puedes oírlo?

Dos más para terminar:

¿ ? INTERROGACIÓN: Quiero preguntarme muchas cosas. Cuestionarme. Cuestionar mi mundo. Me parece un buen ejercicio. Dios quiera que encontremos el tiempo entre tanto mensaje de whatsapp y post de instagram como para preguntas oportunas. Preguntar al Señor. Papá tiene respuestas. ¿Tendremos nosotros preguntas que nos permitan aprender de esta crisis y ser guiados de una mejor manera?

- EL GUIÓN: Este signo es mi favorito. No me gustan los libros sin guiones (salvo los de Miguel Delibes, ¡qué grande!). Los guiones introducen el diálogo; abren la comunicación; nos revelan las relaciones y conocemos a los personajes. Más guiones y menos monólogos. Que haya guiones con la familia, con los amigos (cada uno en su casa, por supuesto), con el vecino... Y sobre todo, más comunicación con el Señor. Su Espíritu Santo está deseando abrir guiones hoy, mañana, ¡cuanto antes!... Antes de que termine esta cuarentena.

Comentarios

  1. Woouu,impresionante reflecsion,
    Yo no entiendo mucho,de muchas cosas...pero este mensage es,totalmente claro,y coerente,gracias pastor juan carlos,es una nendicion poder disfrutar de estas ricas palabras,con mucha saviduria

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  2. Gracias pastor por estas palabras d cordura y sabiduría, eres un gran siervo d Dios. Pido al Señor q mi familia y yo podamos seguir estando cerca para continuar aprendiendo y acercándonos a El a través d ti. Bendiciones

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  3. gracias! a por el guión que abre dialogo con Dios!

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  4. Muchas Gracias, por el privilegio de poder leer tan bella reflexion sobre Nuestro Fiel Amigo Espíritu Santo que nos guía a Toda Verdad.
    Es mucho lo que está Ministrando en tantos aspectos de la vida que llevamos y nos quieren hacer llevar que toda esta pandemia y paron general sirve para ajustar muchos aspectos descuidados en nuestras vidas ya sea Familiar, congregacional,regional, estatal, mundial... Pues tener al Creador de Todo,en un rincón,es la peor de las decisiones que el hombre en algún momento tomó, así como la burla a Nuestro Señor Jesucristo [ burla que a Sus Hijos nos duele ahí adentro ( en el Espíritu)],en La Biblia esta constatado muchas veces tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. uff, perdón me estendi.
    Esta es la Respuesta a Muchas oraciones de Sus Hijos.
    Tiempo Nehuma,Llenura del Espíritu Santo, que Habita e n Sus Hijos.
    Convid 19 =Falta de aire para respirar.
    Dios Creador de cielo y tierra Jesucristo, Espíritu Santo.

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  5. Tremendo, pastor un mensaje muy reflexivo

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  6. GRACIAS PASTOR. MUY INTERESANTE TODO LO QUE VIENE DEL SEÑOR. EL ES NUESTRA SALVACION

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