El bautismo en agua (N. C. #5)

El bautismo en agua
Nuevos Creyentes #5

EL BAUTISMO EN AGUA


1_ LA PALABRA BAUTISMO:

Bautismo (gr. baptisma) se deriva de ‘bapto’ que significa mojar o empapar. Por el uso que en aquellos tiempos se hacía del término y por lo que la Biblia enseña sobre la práctica del bautismo es una inmersión y no una aspersión.

2_LA FORMA SÍ ES RELEVANTE:

Sólo el método de inmersión puede representar los pos y figuras de la Biblia. Cuando la persona es sumergida en el agua y luego es sacada está cumpliendo la semejanza simbólica de ser sepultado y luego resucitado juntamente con Cristo.

Colosenses 2:12: habiendo sido sepultados con Él en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos.

Romanos 6:3-5: ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? (4) Por tanto, hemos sido sepultados con Él por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. (5) Porque si hemos sido unidos a Él en la semejanza de su muerte, ciertamente lo seremos también en la semejanza de su resurrección.

3_EL BAUTISMO DE JESÚS

El bautismo de Juan era un bautismo de arrepentimiento para que Israel se volviera al Señor.

Mateo 3:1-6: En aquellos días llegó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, diciendo: (2) Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. (3) Porque este es aquel a quien se refirió el profeta Isaías, diciendo: VOZ DEL QUE CLAMA EN EL DESIERTO: “PREPARAD EL CAMINO DEL SEÑOR, HACED DERE-CHAS SUS SENDAS.” (4) Y él, Juan, tenía un vestido de pelo de camello y un cinto de cuero a la cintura; y su comida era de langostas y miel silvestre (5) Acudía entonces a él Jerusalén, toda Judea y toda la región alrededor del Jordán; (6) y confesando sus pecados, eran bautizados por él en el río Jordán.

Jesús también se bautizó porque debía cumplir toda justicia y ser un ejemplo en todo.

Mateo 3:13-17: Entonces Jesús llegó de Galilea al Jordán, a donde estaba Juan, para ser bautizado por él. (14) Pero Juan trató de impedírselo, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? (15) Y respondiendo Jesús, le dijo: Permítelo ahora; porque es conveniente que cumplamos así toda justicia. Entonces Juan se lo permitió. (16) Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre Él. (17) Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.

4_EL BAUTISMO EN LA IGLESIA DEL PRIMER SIGLO

Pongamos las bases adecuadas:

a_Nos debemos bautizar cuando aceptamos el evangelio y nos arrepentimos:
No sólo debemos creer en el Señor Jesús y en su obra para ser salvos, también bautizarnos en agua y así evidenciar nuestro arrepentimiento y fe.

Marcos 16: 16: El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado.

Hechos 2:38: Y Pedro les dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.

b_En el nombre del Dios Trino:

Mateo 28:19: Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

4.1_LOS APOSTOLES. ARREPENTÍOS Y SED BAUTIZADOS

En el día de Pentecostés cuando todos los discípulos estaban reunidos en el aposento alto y fueron llenos del Espíritu Santo, hubo una especie de estruendo, como un viento recio, que llamó la atención del pueblo de Jerusalén y fueron atraídos al lugar donde se encontraban los discípulos. El apóstol Pedro levantó la voz y dio su primer gran mensaje a las multitudes, que culminó con estas palabras:

Hechos 2: 36-40: Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. (37) Al oír esto, compungidos de corazón, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos, ¿qué haremos? (38) Y Pedro les dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. (39) Porque la promesa es para vosotros y para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para tantos como el Señor nuestro Dios llame. (40) Y con muchas otras palabras testificaba solemnemente y les exhortaba diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.

El bautismo fue una entrada a la familia de la fe para unas tres mil personas:
Hechos 2: 41: Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas.

En este sentido el bautismo nos une e iguala con el resto de cris a-nos que formamos el cuerpo de Cristo:
1ª Corintios 12:12-13: Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo. (13) Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu.

El bautismo nos une e iguala con el resto de cristianos que formamos el cuerpo de Cristo.

Podemos extraer algunas enseñanzas relacionadas con el bautismo del texto de Hechos 2:36-41.

a_El agua no tiene poder para limpiar nuestra vida de pecado
Hechos 2:38: Y Pedro les dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Pedro no está enseñando que el bautismo es indispensable para recibir el perdón de pecados. Recordemos el episodio del ladrón que fue crucificado al lado de nuestro Señor: Arrepentido, le pedía a Jesús que se acordara de él cuando viniera en su Reino. La respuesta fue “En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso”. Ese malhechor, como le llama la Biblia, no tuvo tiempo de ser bautizado y, sin embargo, es claro que iba a ser perdonado de sus pecados e iría al cielo. Su fe en Jesús y su arrepentimiento lo rescató de la perdición. ¡Fue el primer fruto que el Hijo llevó a la Gloria del Padre por su sacrificio!

Lucas 23:39-43: Y uno de los malhechores que estaban colgados allí le lanzaba insultos, diciendo: ¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros! (40) Pero el otro le contestó, y reprendiéndole, dijo: ¿Ni siquiera temes tú a Dios a pesar de que estás bajo la misma condena? (41) Y nosotros a la verdad, justamente, porque recibimos lo que merecemos por nuestros hechos; pero éste nada malo ha hecho (42) Y decía: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. (43) Entonces El le dijo: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.

La sangre preciosa, derramada en la cruz por nuestro Señor, es la que nos puede limpiar cuando nosotros nos arrepentimos con corazón sincero. El bautismo en agua es una manifestación externa de lo que ocurre en nuestro interior.

Más adelante, Pedro dice: “arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados” (Hechos 3:19). Por tanto el perdón de pecados viene por la obra de Jesucristo, por su sacrificio, por arrepentirnos y poner la fe en nuestro Señor, obedecer la palabra y convertirnos en seguidores de Jesús, dejando atrás nuestra propia vida.

El bautismo simplemente representa el lavamiento de pecados del creyente:
Hechos 22:16: “Y ahora, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados invocando su nombre.”

Tito 3:5: El nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu Santo

1ª Pedro 3:21: Y correspondiendo a esto, el bautismo ahora os salva (no quitando la suciedad de la carne, sino como una petición a Dios de una buena conciencia) mediante la resurrección de Jesucristo.

b_El bautismo es fruto de una decisión
Los que se bautizaron eran mayores de edad, tenían capacidad de tomar decisiones, de escoger seguir el camino de Jesús. Tomar la decisión de seguir a Cristo suponía cambios muy importantes en la vida de las personas; en la época de la Iglesia Primitiva había persecución y grandes dificultades, por eso los discípulos debían estar en uso de sus plenas facultades para bautizarse (era una muestra pública de su fe y podía acarrearles hasta el rechazo o la muerte).

Por otro lado, el bautismo de niños se instauró unos siglos después, cuando la Iglesia y el Estado se unieron en fatal matrimonio, allá por la época decadente del Imperio Romano. Entendían que había que cristianizar a todos, pero no con el espíritu de Cristo, el de la gran comisión (hacer discípulos). Obligaban a todos a ser cris anos y como parte de ello se instauró el bautismo de niños (pensando que así éstos serían cris anos, por un rito). Pero la Biblia enseña, como hemos visto antes, que para ser un cris ano hay que arrepentirse y creer, y un bebé no ene esa capacidad. El bautismo por tanto es para el que puede decidir bautizarse.

c_No se debe postergar el bautismo para aquellos que han creído:

En la iglesia primitiva el bautismo se llevaba a cabo al instante de creer; decidían creer y seguir a Cristo e inmediatamente eran bautizados (Hechos 2:41, Hechos 8:36, Hechos 10:44-48). Hoy en día en las iglesias cristianas solemos preparar a la gente para ser bautizados; como mínimo debemos instruir sobre su significado y las bendiciones que hay en el bautismo.

Hechos 2:41: Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas.

Hechos 8:36: Yendo por el camino, llegaron a un lugar donde había agua; y el eunuco dijo: Mira, agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado?

Hechos 10:44-48: Mientras Pedro aún hablaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban el mensaje. (45) Y todos los creyentes que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles, (46) pues les oían hablar en lenguas y exaltar a Dios. Entonces Pedro dijo: (47) ¿Puede acaso alguien negar el agua para que sean bautizados éstos que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotros? (48) Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Entonces le pidieron que se quedara con ellos unos días.

La diferencia con la práctica del primer siglo puede explicarse en estos términos: en aquella época, el que decidía bautizarse sabía lo que hacía y sus consecuencias, a veces muy graves (hasta la muerte). Atestiguar públicamente la fe en Cristo no era un juego, por tanto todo el que se bautizaba podía ser considerado como un creyente y no un mero simpatizante; ese acto de fe era fruto de una firme decisión. Actualmente en muchos lugares la persecución es menor, o al menos diferente; podemos encontrar a personas que sin una auténtica conversión dicen creer en Jesucristo, pero, o son inconsistentes en su fe, o simplemente han expresado una simpa a hacia unas creencias. Por lo tanto conviene asegurarse de que la fe que los nuevos creyentes dicen profesar es verdadera, y aprovechar para dar un mínimo de instrucción, lo fundamental de nuestro evangelio (como pretendemos con estas enseñanzas).

4.2_ EL EUNUCO ETIOPE. ¿QUÉ IMPIDE QUE SEA BAUTIZADO?

Hechos 8: 26-39: Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, al camino que desciende de Jerusalén a Gaza. (Este es un camino desierto.) (27) El se levantó y fue; y he aquí, había un eunuco etíope, alto oficial de Candace, reina de los etíopes, el cual estaba encargado de todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar. (28) Regresaba sentado en su carruaje, y leía al profeta Isaías. (29) Y el Espíritu dijo a Felipe: Ve y júntate a ese carruaje. (30) Cuando Felipe se acercó corriendo, le oyó leer al profeta Isaías, y le dijo: ¿Entiendes lo que lees? (31) Y él respondió: ¿Cómo podré, a menos que alguien me guíe? E invitó a Felipe a que subiera y se sentara con él. (32) El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era éste: COMO OVEJA FUE LLEVADO AL MATADERO; Y COMO CORDERO, MUDO DELANTE DEL QUE LO TRASQUILA, NO ABRE EL SU BOCA. (33) EN SU HUMILLACION NO SE LE HIZO JUSTICIA; ¿QUIEN CONTARA SU GENERACION? PORQUE SU VIDA ES QUITADA DE LA TIERRA. (34) El eunuco respondió a Felipe y dijo: Te ruego que me digas, ¿de quién dice esto el profeta? ¿De sí mismo, o de algún otro? (35) Entonces Felipe abrió su boca, y comenzando desde esta Escritura, le anunció el evangelio de Jesús. (36) Yendo por el camino, llegaron a un lugar donde había agua; y el eunuco dijo: Mira, agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado? (37) Y Felipe dijo: Si crees con todo tu corazón, puedes. Respondió él y dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. (38) Y mandó parar el carruaje; ambos descendieron al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó. (39) Al salir ellos del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y no lo vio más el eunuco, que continuó su camino gozoso.

Aunque el texto sagrado no nos lo dice, sin embargo podemos deducir que Felipe hizo mención al bautismo. Por eso, al ver el oficial su condición y entender en su corazón la obra de Jesucristo, sin ó la necesidad de ser bautizado, confirmando así su nueva fe. El oficial etíope dijo “Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios” y en ese momento Felipe lo bautizó.

Volvemos a encontrar en este caso las tres características del bautismo que destacábamos en el punto anterior:

a_El agua no ene poder para limpiar nuestra vida de pecado: La predicación de Felipe comenzó con el pasaje de Isaías que hablaba de la muerte del Mesías, dice el texto que comenzando desde esa Escritura le anunció el evangelio de Jesús. Por tanto Felipe le habló de la necesidad de creer en Jesucristo como Señor y único Salvador, y por supuesto le habló de la cruz. Cuando el eunuco vio el agua y quiso ser bautizado, la condición que impuso Felipe fue la de creer con todo el corazón, y ya hemos leído lo que este oficial contestó. Cuando quiso ser bautizado ya sabía que lo que le salvaría no era el agua, sino la obra de Jesús y creer de todo corazón.

b_ El bautismo es fruto de una decisión: Nos dice la Escritura que el etíope era un alto oficial de la reina de los etíopes, es decir, un hombre importante; y que seguro sabía y podía tomar decisiones. Pues bien, este hombre creyó con todo su corazón y decidió, libre y conscientemente, ser bautizado.

c_ Una vez se ha creído el bautismo es inmediato: Creyó e inmediatamente, en cuanto vio agua, fue bautizado.

4.3_SAULO. LAVA TUS PECADOS INVOCANDO SU NOMBRE

Hechos 9:17-18: Ananías fue y entró en la casa, y después de poner las manos sobre él, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo. (18) Al instante cayeron de sus ojos como unas escamas, y recobró la vista; y se levantó y fue bautizado.

Años más tarde, el mismo Pablo recordando ese momento escribe:
Hechos 22:12-16: Y uno llamado Ananías, hombre piadoso según las normas de la ley, y de quien daban buen testimonio todos los judíos que vivían allí, (13) vino a mí, y poniéndose a mi lado, me dijo: “Hermano Saulo, recibe la vista.” En ese mismo instante alcé los ojos y lo miré. (14) Y él dijo: “El Dios de nuestros padres te ha designado para que conozcas su voluntad, y para que veas al Justo y oigas palabra de su boca. (15) “Porque testigo suyo serás a todos los hombres de lo que has visto y oído (16) “Y ahora, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados invocando su nombre.”

Romanos 10:10: porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.

4.4_CORNELIO. LO MISMO QUE NOSOTROS

Hechos 10:20-35: Y les dijo: Vosotros sabéis cuán ilícito es para un judío aso-ciarse con un extranjero o visitarlo, pero Dios me ha mostrado que a ningún hombre debo llamar impuro o inmundo; (29) por eso, cuando fui llamado, vine sin poner ninguna objeción. Pregunto, pues, ¿por qué causa me habéis enviado a llamar? (30) Y Cornelio dijo: A esta misma hora, hace cuatro días, estaba yo orando en mi casa a la hora novena; y he aquí, un hombre con vestiduras resplandecientes, se puso delante de mí, (31) y dijo*: “Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus obras de caridad han sido recordadas delante de Dios. (32) “Envía, pues, a Jope, y haz llamar a Simón, que también se llama Pedro; él está hospedado en casa de Simón el curtidor, junto al mar.” (33) Por tanto, envié por al instante, y has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí presentes delante de Dios, para oír todo lo que el Señor te ha mandado. (34) Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: Ciertamente ahora entiendo que Dios no hace acepción de personas, (35) sino que en toda nación el que le teme y hace lo justo, le es acepto.

¿Cómo es que Pablo podía lavar sus pecados? La Palabra es clara y no hace sino confirmar lo que hemos estudiado antes: Invocando Su Nombre.

No es el agua quien lava de pecados, sino invocar el nombre de Jesucristo, creyendo en Él, y en su muerte y resurrección de todo corazón.

Pedro les predica el evangelio de Jesucristo y mientras lo hace ocurre algo, el Espíritu San-to es derramado. El libro de los Hechos lo cuenta así:
Hechos 10:44-48: Mientras Pedro aún hablaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban el mensaje. (45) Y todos los creyentes que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles, (46) pues les oían hablar en lenguas y exaltar a Dios. Entonces Pedro dijo: (47) ¿Puede acaso alguien negar el agua para que sean bautizados éstos que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotros? (48) Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Entonces le pidieron que se quedara con ellos unos días.

Si habían sido bautizados con el Espíritu, ¿cómo iban a negarles el ser bautizados en agua? Ya eran plenamente de Dios. Convertidos y sellados con el Espíritu Santo.

4.5_OTROS EJEMPLOS

Hechos 16: 14-15: Y estaba escuchando cierta mujer llamada Lidia, de la ciudad de Tiatira, vendedora de telas de púrpura, que adoraba a Dios; y el Señor abrió su corazón para que recibiera lo que Pablo decía.

Cuando ella y su familia se bautizaron, nos rogó, diciendo: Si juzgáis que soy fiel al Señor, venid a mi casa y quedaos en ella. Y nos persuadió a ir.

Hechos 16: 32-33: Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa (33) Y él los tomó en aquella misma hora de la noche, y les lavó las heridas; enseguida fue bautizado, él y todos los suyos.

Hechos 19: 1-6: Y aconteció que mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo, habiendo recorrido las regiones superiores, llegó a Éfeso y encontró a algunos discípulos, (2) y les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le respondieron: No, ni siquiera hemos oído si hay un Espíritu Santo. (3) Entonces él dijo: ¿En qué bautismo, pues, fuisteis bautizados? Ellos contestaron: En el bautismo de Juan. (4) Y Pablo dijo: Juan bautizó con el bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyeran en aquel que vendría después de él, es decir, en Jesús. (5) Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. (6) Y cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y hablaban en lenguas y profetizaban.

5_ PROMESAS RELACIONADAS CON EL BAUTISMO EN AGUA

Cuando nos bautizamos no debemos conformarnos con cumplir un requisito enseñado por el Señor o requerido por la iglesia cris ana; tampoco debemos hacerlo buscando una mera satisfacción emocional. Y si nos quedáramos en esta parte de la lección: que nos bautizamos por obediencia y como consecuencia de la fe que hemos depositado en Cristo, para manifestar nuestro arrepentimiento, entrando a formar parte de la comunidad de discípulos de Jesús, aún esto sería algo mínimo en comparación con las repercusiones espirituales que puede tener el bautismo.

El bautismo no es un rito, es una vivencia; no una ceremonia sino una experiencia, si lo hacemos en fe y tomando los beneficios que el Señor nos ha prometido a todos los que le seguimos y nos bautizamos.

El mismo apóstol Pablo fue creciendo en su revelación de lo que representa el bautizarse en aguas. El sen do que tuvo para Pablo su bautismo, al aceptar la invitación de Ananías, fue sólo una sombra de la enorme riqueza que después descubriría por revelación, según avanzaba en su caminar con Cristo. Inspirado por Dios escribió estas maravillosas promesas (aún vigentes todas ellas), por tanto tomémoslas como esos regalos que Dios nos da para que nuestras vidas sean plenas.

a_ Somos revestidos de Cristo
La palabra revestir significa entrar dentro, meterse dentro. Es como un cuerpo que se mete dentro de unas ropas que lo cubren. Nosotros somos el cuerpo y Cristo es el vestido. Cuando nos bautizamos nos metemos dentro de Cristo; nos ceñimos con Cristo y nos escondemos en Él. Nos unimos a Cristo. Perdemos nuestro nombre y adquirimos el suyo. Ahora somos cristianos.

Gálatas 3:27: Porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido.

b_ En el bautismo morimos y resucitamos junto con Cristo
Nuestra naturaleza adánica fue clavada en la cruz junto con Cristo, nuestra carne fue vencida, ahora podemos andar en novedad de vida y somos libres de pecado.

Romanos 6: 3-9: ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? (4) Por tanto, hemos sido sepultados con Él por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. (5) Porque si hemos sido unidos a Él en la semejanza de su muerte, ciertamente lo seremos también en la semejanza de su resurrección, (6) sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con Él, para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado; (7) porque el que ha muerto, ha sido libertado del pecado. (8) Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con Él, (9) sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre Él.

c_ En el bautismo fuimos circuncidados espiritualmente
Esta circuncisión ene un doble significado:

c.1_Por una parte es un corte con el poder de la carne para vencer al pecado:

Colosenses 2: 9-14: Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en El, (10) y habéis sido hechos completos en El, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad; (11) en El también fuisteis circuncidados con una circuncisión no hecha por manos, al quitar el cuerpo de la carne mediante la circuncisión de Cristo; (12) habiendo sido sepultados con El en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos. (13) Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos perdonado todos los delitos, (14) habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz.

En este texto se nombran dos cosas que han sido quitadas:

c.1.1_El documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros (esto implica el perdón de nuestros pecados y que han sido borrados por la sangre de Cristo).

c.1.2_El cuerpo de la carne, mediante la circuncisión de Cristo (esto representa la victoria sobre el pecado, es decir, que el Señor no sólo me perdona sino que también me da la victoria sobre la carne -el pecado como naturaleza- para que no sea su esclavo). Circuncisión es un corte con el pecado que nos apresaba y que dominaba nuestro corazón. En Cristo hay un corte interior, no exterior, y la carne puede ser destronada para que reine en nuestra vida el hombre nuevo, el espíritu. En Cristo tengo el poder de vencer a la carne que me esclavizaba y vivir bajo otro régimen, el del Espíritu

Romanos 6:17: Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, os hicisteis obedientes de corazón a aquella forma de enseñanza a la que fuisteis entregados.

Romanos 7:6: Pero ahora hemos quedado libres de la ley, habiendo muerto a lo que nos ataba, de modo que sirvamos en la novedad del Espíritu y no en el arcaísmo de la letra.

c.2_ Y en segundo lugar la circuncisión nos habla de entrar a un pacto. En el antiguo pacto los padres de cada casa en Israel tenían la obligación de circuncidar a sus varones en el octavo día, poniéndolos de esta manera dentro del pacto de Dios con su pueblo. Ahora en el Nuevo Pacto la circuncisión es la señal del pacto. Nuestro Padre celes al también nos ha circuncidado en el bautismo. Se supone que todos sus hijos, al poco de bautizarnos, pasamos por las aguas del bautismo en lo que sería la circuncisión interior para entrar al pacto de Dios. Esto define nuestra identidad: somos hijos, somos el Israel espiritual, somos un pueblo apartado por y para Él (Romanos 2:28-29). En el bautismo algo poderoso sucede: entramos a una protección y cobertura de Dios total, porque un documento de adopción es firmado. Ahora el Señor dice: este es mío; está en pacto; es consagrado/a para mí; ya nada ene que ver el mal con su vida.

d_En el bautismo hay una gran victoria sobre Satanás
Dios establece que somos de su propiedad, que es nuestro Padre, y que el diablo ya no ene ninguna autoridad sobre nuestras vidas.

1ª Corintios 10:1-2: Porque no quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube y todos pasaron por el mar; (2) y en Moisés todos fueron bautizados en la nube y en el mar.

1ª Corintios 10:11: Estas cosas les sucedieron como ejemplo, y fueron escritas como enseñanza para nosotros, para quienes ha llegado el fin de los siglos.

El bautismo en el Mar Rojo, fue una experiencia libertadora. Israel quedó libre de Egipto y de Faraón. Los soldados egipcios fueron sepultados en el Mar Rojo, cuando quisieron seguir a Israel el mar cayó y el pueblo de Dios quedó libre. Ni un sólo egipcio pudo pasar al otro lado.

En el bautismo nos podemos apropiar de la victoria de Dios sobre el Reino de la Tinieblas. Egipto, con Faraón a la cabeza, no fue vencido en las 10 plagas, eso fue la primera parte de la victoria. Fue vencido cuando Israel cruzó el mar y su ejército, al seguir a los hebreos, murieron ahogados. Allí se corto totalmente la influencia de Faraón sobre Israel.

Las diez plagas y en especial la última, donde la muerte de un corderito en lugar de los primogénitos de Israel les salvó de la mortandad, era un anuncio de la muerte del Cordero de Dios en la Cruz para traernos salvación. Esa muerte redentora no sólo era la propiciación por nuestros pecados, era la victoria al Reino de las Tinieblas.

Colosenses 2: 9-15: Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en El, (10) y habéis sido hechos completos en El, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad; (11) en El también fuisteis circuncidados con una circuncisión no hecha por manos, al quitar el cuerpo de la carne mediante la circuncisión de Cristo; (12) habiendo sido sepultados con El en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos. (13) Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos perdonado todos los delitos, (14) habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz (15) Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él.

Nosotros tenemos la victoria de la cruz del Calvario pero en el bautismo la hacemos nuestra. Equivaldría al cruce del Mar Rojo de Israel. Nuestro cruce es en el bautismo y debemos creer que el poder del Diablo, que nos ha tenido oprimidos se queda sepultado en esas aguas.

e_ El bautismo del Espíritu Santo. Muchas de las experiencias de bautismo en agua (como la de nuestro Señor) han sido respaldadas por la plenitud del Espíritu (también la del Eunuco o la de la casa de Cornelio o el mismo apóstol Pablo).

En el momento de bajar a las aguas podemos creer en esa promesa del Padre y pedir la llenura (el derramamiento) del Espíritu sobre nuestras vidas. En otro capítulo comenzaremos con este magnífico tema de la plenitud del Espíritu.

6. POR LA FE EN LA ACCIÓN DEL PODER DE DIOS. Colosenses 2: 9-15 (ver cita anterior)

Las bendiciones del bautismo las recibimos por la fe en la acción del poder de Dios, que resucitó a Cristo de entre los muertos. Ese poder sigue operando hoy a través del Espíritu Santo. Pero yo debo conocer todo lo que hemos aprendido en este estudio y apropiármelo por fe para que el Espíritu pueda hacer esa obra total y profunda en mí.

Romanos 2:29: sino que es judío el que lo es interiormente, y la circuncisión es la del corazón, por el Espíritu, no por la letra; la alabanza del cual no procede de los hombres, sino de Dios.

 

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