Tormenta de oración

Tormenta de oración









Del libro Tormenta de oración, de James W. Goll. 

Necesitamos una tormenta de oración

Job 36, 32. Toma entre sus manos el relámpago y le ordena dar en el blanco. 

Dios no solamente ordena tormentas naturales sobre la tierra. Él es una tormenta. Y por extensión, dado que hemos sido creados a su imagen, comisionados como sus siervos y sus hijos adoptivos, somos también como una tormenta Cuando obramos en su nombre. 

 

Este pasaje de Job dice que toma en sus manos relámpagos y los envía para dar en el blanco. Cuando oramos a Él, estamos pidiendo que la tormenta de Dios invada el reino terrenal. Llamamos su atención a un objetivo o área en particular. Una tormenta de oración libera una tormenta de poder. 

 

¿Qué es una tormenta de oración? Una tormenta de oración es cuando el pueblo clama de manera verbal, no de manera tranquila, sino apasionada, pidiendo a Dios en el nombre de Jesús para que las cosas cambien. Pedimos fuertes vientos del Espíritu y los gloriosos destellos del brillo de su presencia. Deseamos que Él haga estallar la oscuridad con su luz. Sostenemos en alto nuestro propósito para que Él lo cumpla. Ven, Señor, ven a mi ciudad. Arrasa las puertas. Sopla sobre nuestra confortable tradición. Quebranta los cerrojos. Derriba a nuestros enemigos. Vence con tu pueblo.

 

La oración por otro gran despertar en la juventud 

 

y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas, vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días Joel 2:28 29. 

 

Llegó el momento para otro gran despertar. 

 

En 1967, un avivamiento se inicia entre los jóvenes, se llamó El movimiento del pueblo de Jesús o de la gente de Jesús y recorrió todo el país.

 

Estados Unidos estalló en universidades y cafeterías. La gente se salvaba por todas partes. Fue radical. 

 

También fue durante ese año cuando comenzó el movimiento de la Renovación Carismática Católica. Uno de los más grandes de la historia neo pentecostal. Un grupo de profesores de la Universidad Duquesne en Pittsburgh, Pensilvania, lanzó una chispa entre sus estudiantes después de que ellos mismos fueron bautizados con el Espíritu Santo. El fuego rápidamente se extendió a la Universidad de Notre Dame en Indiana, y luego la Universidad de Michigan y en todo el mundo.

 

Aunque este movimiento tuvo su comienzo entre los jóvenes en una universidad católica, no fue limitado a ese medio. Miles y miles de personas de todas las edades de las principales denominaciones protestantes fueron guiadas a frescos encuentros con Jesús y bautizadas en el Espíritu Santo. 

 

Comenzaron los encuentros de oración. Muchos eran sanados. Las celebraciones de alabanza se convirtieron en la marca del movimiento. Mientras el Espíritu de Jesús fue puesto de nuevo en el lugar que le correspondía. Ahora, muchos años después, clamamos nuevamente a Dios, hazlo de nuevo.

 

Más allá del movimiento de la gente de Jesús, más allá del movimiento carismático Dios, hazlo de nuevo. Dios, hazlo de nuevo en esta generación. Sucedió antes. Puede suceder nuevamente. Es tiempo para otro gran despertar en la juventud. ¿Por qué no tenemos el más grande despertar de los jóvenes que el mundo haya visto alguna vez? La revolución siempre comienza con los jóvenes. Casi toda revolución de la cual tenemos noticia comenzó con estudiantes en la universidad o en ciudades universitarias a lo largo de la historia.

 

Parece ser que las revoluciones comienzan así, porque la juventud estudiantil tiene hambre de cambio y están dispuestos a poner su vida por una causa, sea política, social o espiritual. 

 

Es tiempo de un cambio grande. Por ejemplo, las estadísticas demuestran que más del 77 por ciento de los cristianos hacen su decisión por Cristo antes de los 21 años. Un despertar espiritual entre los jóvenes adultos es, por lo tanto, una promesa profética para una generación entera.

 

A lo largo de la historia cristiana, las batallas espirituales de oración resultaron en despertares espirituales y los jóvenes estuvieron claramente en el centro. 

 

En 1799, un movimiento evangélico del Espíritu Santo comenzó en el King's College, en Cambridge, Inglaterra. Comenzó con la conversión de un estudiante llamado Charles Simeón. Este movimiento progresó lenta pero firmemente por años, hasta que hubo suficiente actividad evangelística y un mayor interés en la salvación y en las misiones. 

 

El joven Evan Roberts comenzó a buscar al Señor cuando tenía solo 13 años. A los 26, su empeño, su sacrificio de oración trajeron avivamiento a su pueblo en Gales en poco tiempo. El Espíritu de Dios vino tan poderosamente que cien mil personas entregaron su vida a Cristo en la nación y todavía hoy se sienten los efectos del avivamiento de Gales, especialmente por su contribución al nacimiento del pentecostalismo en los Estados Unido y el mundo, la sencilla oración fue envía ahora el Espíritu por amor de Jesucristo y envía ahora el Espíritu más poderosamente por amor de Jesucristo.

 

J. Edwin Or, el famoso historiador de los avivamientos dijo: Los jóvenes estudiantes y las células de oración han estado en la primera línea de todos los avivamientos. 

 

Por ejemplo, el movimiento moravo 24:7 (misionero y de oración) que comenzó en 1727 con el conde Nicolás Ludwig von Zinzendorf se fundó con el celo de su juventud cuando se graduó de lo que equivale a la escuela secundaria de 16 años de edad. Zinzendorf comenzó no menos de 7 grupos diferentes de oración y continuó con su disciplina de oración Mientras era estudiante en la Universidad de Denver desde 1716 a 1719.

 

El primer gran despertar en Norteamérica y Europa fue encendido por un graduado de la Universidad de Yale llamado Jonathan Edwards y por los estudiantes de Oxford: Juan Wesley y George Whitefield. John estudió en la escuela de Charterhouse y luego en Oxford, se graduó en 1726. En Oxford fue un líder, y durante la última parte de su estancia allí fue uno de los fundadores del "Santo Club", una organización de estudiantes serios. En este club estaban Roberto Kirkam, William Morgan, George Whitefield y los mencionados hermanos. Vivían bajo una búsqueda de Dios en ayunos y tiempos de oración. 

 

El segundo gran despertar fue liderado por Timoteo Dwight. Nieto de Jonathan Edwards. Y en la Universidad de Yale, después de su mensaje de 1797 a los estudiantes de Yale, casi la mitad del cuerpo estudiantil llegó a Cristo en pocos meses.

 

Samuel Myles era un novato en el William College en Massachusetts en 1806, cuando se encontró con cuatro amigos para orar por avivamiento y por las misiones mundiales. Cuando comenzó a llover, se refugiaron. En un granero y siguieron orando. Por lo tanto, fueron conocidos como Los cinco del graneroCuando la lluvia cesó. Miles se puso en pie, cerró los puños y anunció. Podemos hacerlo si lo deseamos. Estos cinco estudiantes se levantaron en fe y no sólo iniciaron el primer movimiento estudiantil nacional, sino que también comenzaron las primeras seis agencias misioneras de Norteamérica.

 

Aunque sólo había 25 universidades en Estados Unidos, con un promedio de 100 alumnos en cada una. En ese tiempo, Los cinco del granero ayudaron a lanzar una pequeña misión mundial con grupos de estudio y oración. Alrededor de 80 años más tarde, un joven de 20 años llamado Luther Wizard, escuchó la historia de los cinco del granero. Al ser inspirado por la historia, se comprometió a avivar la misma visión y fundó el Movimiento de Estudiantes Voluntarios, el cual se transformó en el movimiento misionero más grande de todos los tiempos.

 

En la siguiente generación, estudiantes de todas las universidades de Estados Unidos se comprometieron a la evangelización del mundo. En esta generación, más de veinte mil se embarcaron hacia el campo misionero y más de 80 mil se comprometieron a orar y apoyar financieramente a aquellos que habían sido enviados. Estos son sólo algunos ejemplos del celo fenomenal por el avivamiento que brota de la generación de los jóvenes adultos. 

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